Los precios globales del petróleo y el gas natural registraron un fuerte incremento el martes 3 de marzo, tras la escalada bélica protagonizada por Estados Unidos e Israel contra Irán, un conflicto que provocó la paralización de exportaciones energéticas clave desde Medio Oriente.
Los ataques iraníes a buques e instalaciones energéticas derivaron en el cierre de la navegación en el Estrecho de Ormuz, una arteria por donde circula cerca del 20% del suministro mundial de petróleo y gas, afectando la producción desde Qatar hasta Irak.
Petróleo y gas alcanzan máximos históricos recientes
Desde el viernes 27 de febrero, los precios del petróleo acumulan un alza superior al 15%. El crudo de referencia Brent superó los 82 dólares por barril, su nivel más alto desde julio de 2024. En paralelo, los precios del gas en Europa se dispararon un 40% el martes, sumándose a un aumento similar registrado el lunes.
Impacto en otros mercados y riesgo inflacionario
El encarecimiento energético también arrastró al alza a los precios del azúcar, fertilizantes y soja. Analistas advierten que este escenario podría generar un nuevo repunte inflacionario, afectando la recuperación económica de Europa y Asia, regiones altamente dependientes del suministro energético de Medio Oriente.
Infraestructura energética bajo presión regional
El martes 3 de marzo, un tanque de combustible fue impactado en el puerto de Duqm, mientras que se registró un incendio en Fujairah, uno de los principales centros petroleros de Emiratos Árabes Unidos.
El lunes 2 de marzo, Qatar cerró sus instalaciones de GNL, responsables de cerca del 20% de las exportaciones globales. Arabia Saudita suspendió operaciones en su mayor refinería doméstica, mientras Israel y el Kurdistán iraquí redujeron parte de su producción energética.
Consecuencias políticas y logísticas globales
El presidente Donald Trump asumió el mayor riesgo de política exterior de su mandato al ordenar el ataque contra Irán el sábado 28 de febrero, acción que derivó en la muerte del líder supremo Ali Jamenei.
Transporte marítimo y recortes de producción
El cierre prolongado del Estrecho de Ormuz dejó varados a cientos de buques con petróleo y GNL, generando un récord histórico en las tarifas de transporte marítimo. Esta situación podría forzar en cuestión de días recortes de producción en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Kuwait e Irán, ante la escasez de buques disponibles.
Países como India ya comenzaron a racionar gas a industrias, mientras Europa se prepara para reponer reservas tras un invierno severo, dependiendo cada vez más del suministro energético estadounidense.
El conflicto mantiene en alerta a los mercados internacionales, con efectos que trascienden la energía y amenazan la estabilidad económica global














