En el Hospital Oncológico de Santa Cruz, con el objetivo de reforzar la bioseguridad y mejorar la calidad del tratamiento para pacientes con cáncer, Banco de Vida concretó la donación de una cabina de flujo laminar, un equipo clave para garantizar condiciones de asepsia en procesos médicos críticos.
La iniciativa, canalizada a través de la AFANIC, responde a la necesidad de fortalecer el sistema público de salud en un contexto donde la demanda de atención oncológica exige tecnología especializada y segura.
La cabina de flujo laminar permite crear un entorno estéril mediante filtros de alta eficiencia, lo que garantiza que la preparación de medicamentos inyectables, soluciones intravenosas y fármacos quimioterapéuticos se realice bajo estándares internacionales. Este tipo de tecnología reduce el riesgo de contaminación y protege tanto a los pacientes como al personal médico durante procedimientos delicados.

Además de su aplicación en oncología, el equipo contribuye a mejorar procesos en áreas como microbiología clínica y manejo de componentes sanguíneos, elevando el nivel de atención en el hospital.
“ Nuestra misión siempre ha sido ofrecer una segunda oportunidad de vida”, afirmó Mónica Encina, destacando el compromiso de la institución con el acceso a soluciones médicas de calidad en Bolivia.
Con más de dos décadas de trayectoria, Banco de Vida se consolida como el primer banco de células madre del país, operando bajo estándares internacionales como FACT y AABB, y con certificaciones del sistema de salud departamental.
La entrega de este equipo refleja una estrategia de responsabilidad social orientada a cerrar brechas en el sistema sanitario, integrando tecnología de precisión con un enfoque humano que busca mejorar las condiciones de tratamiento y recuperación de los pacientes oncológicos en Bolivia.








