Eliana Cabrera la mujer que conquistó el rubro logístico tradicionalmente dominado por varones

Con 30 años de trayectoria en el rubro marítimo, el agenciamiento de cargas y la logística internacional, Eliana Cabrera construyó una carrera marcada por la constancia y la evolución personal. Inició desde cero en una agencia naviera internacional japonesa y, con disciplina y visión estratégica, hoy lidera Mercator Bolivia, la primera incursión internacional del Grupo Transmeridian del Perú.

Bajo su dirección, la empresa se consolidó como un actor relevante del comercio exterior boliviano, integrando de manera completa la cadena logística: representación naviera, transporte terrestre, seguros y soluciones especializadas. Su apuesta por un liderazgo horizontal y humano fortaleció el crecimiento sostenido de la compañía.

Convencida de que el verdadero éxito nace de la transformación interior, Cabrera sostiene una premisa clara: liderar es servir. La preparación constante, la apertura a nuevos mercados y la innovación tecnológica marcan su visión del futuro logístico nacional.

¿Cómo fue tu camino profesional hasta llegar a ser Gerente General de Mercator Bolivia?

Ha sido un recorrido extenso. Llevo 30 años en el rubro marítimo, el agenciamiento de cargas y la logística. Considero que mi vocación se definió desde muy joven, incluso cuando aún estaba en el colegio. Tenía la firme convicción de estudiar una carrera técnica que me permitiera incorporarme al mercado laboral inmediatamente después de egresar; quería comenzar lo antes posible.

Se presentó la oportunidad de formarme en una institución que facilitaba ese objetivo y, gracias a ello, ingresé a una agencia naviera que me recibió de manera extraordinaria. Era una empresa internacional japonesa donde inicié desde cero y fui creciendo profesionalmente hasta llegar a donde estoy hoy.

¿Qué inspiró a una mujer joven a desarrollarse en el sector logístico y naviero, tradicionalmente dominado por hombres?

Es un rubro que, por lo general, ha estado liderado por hombres; sin embargo, muchas veces el destino y las circunstancias que la vida va trazando influyen en nuestras decisiones. Mi primer empleo fue en una agencia naviera y, aunque en algunos momentos intenté alejarme de esta actividad, siempre regresé.

Es un ámbito que me resulta atractivo, precisamente por lo diferente que es. No se trata del típico banco o empresa importadora, sino de una organización poco convencional. Creo que ahí nace mi interés por desarrollarme en este sector, que es un negocio completamente distinto. También representó una forma de ser un poco disruptiva frente a una estructura tradicionalmente manejada por varones. Todo eso despertó mi curiosidad y ha sido parte fundamental de mi decisión de continuar en esta actividad.

¿Puedes contarnos brevemente qué es Mercator Bolivia y cuál es su papel dentro de la economía logística del país?

Mercator Bolivia surge con la visión del Grupo Transmeridian del Perú de expandirse más allá de sus fronteras y consolidar presencia internacional. Bolivia fue elegida como una oportunidad estratégica de negocio, al identificar el potencial de crecimiento que el país podía ofrecer a la compañía.

De esta manera, decidieron apostar por su primera incursión fuera del Perú, estableciendo operaciones en Santa Cruz. Esta decisión se convirtió en un caso de éxito, ya que, en los ocho años que llevamos en el mercado, hemos demostrado solidez, crecimiento sostenido y una participación relevante dentro del sector.

Mercator Bolivia representa, por un lado, el primer paso internacional del Grupo Transmeridian y, por otro, una empresa joven que mantiene una evolución constante.

— Menciona los principales servicios y mercados en los que operan.

Mercator Bolivia es un agente de carga y cuenta con la representación exclusiva de las líneas navieras ONE y NYK. Asimismo, brinda soluciones logísticas integrales en sus distintas modalidades: marítima y terrestre.

Disponemos de una división especializada en transporte terrestre hacia Bolivia, además de ofrecer la contratación de seguros de carga y servicios de surveyor. En síntesis, cubrimos cada etapa de la cadena logística, proporcionando un servicio completo y adaptado a las necesidades del comercio exterior.

En tu opinión, ¿qué diferencia a Mercator Bolivia de otras empresas navieras u operadores logísticos en Bolivia?

Nuestro principal valor radica en que no solo representamos a una línea naviera, sino que también abarcamos de manera integral toda la cadena logística. Son muy pocas las compañías que logran integrar todos estos servicios dentro de una misma estructura empresarial. Precisamente, esa capacidad de ofrecer soluciones completas en un solo lugar constituye nuestra mayor fortaleza.

¿Cómo ha evolucionado la logística y el comercio exterior boliviano en los últimos años?

En los últimos años, el sector ha experimentado un crecimiento significativo. A pesar de que Bolivia es un mercado pequeño, se han creado más empresas de forwarding y servicios logísticos. Actualmente, el país presenta un panorama favorable que impulsa el movimiento masivo de carga, tanto de importación como de exportación. Considero que es un momento propicio para una expansión importante y para que las compañías dedicadas a esta actividad desarrollen al máximo su potencial.

Sin embargo, en el último tiempo el mercado también se ha visto afectado por la coyuntura política y económica que todos conocemos, lo que provocó cierta retracción. Mantenemos la esperanza de que, a partir de 2026, con cambios en las condiciones del país, la situación pueda revertirse y Bolivia recupere el volumen de comercio exterior que necesita para fortalecerse.

Desde tu experiencia, ¿qué oportunidades nuevas surgen para exportadores e importadores bolivianos en los próximos años?

Uno de los aspectos más positivos es que el Gobierno ha reconocido el potencial del país y ha decidido abrir fronteras, además de establecer nuevos convenios con destinos a los que antes no se podía acceder con facilidad. Esto amplía significativamente las posibilidades para las empresas dedicadas al comercio exterior.

Hoy, los exportadores e importadores tienen la oportunidad de potenciar al máximo su capacidad operativa. Si antes una compañía podía movilizar 1.000 contenedores al año, ahora podría proyectar 1.500 o incluso 2.000. Esa ampliación de mercados y volúmenes representa el principal escenario favorable para el crecimiento empresarial.

Como líder empresarial, ¿qué estilo de liderazgo consideras más efectivo para una empresa en constante evolución como Mercator Bolivia?

Al ser una empresa mediana, hemos podido implementar un liderazgo humano y horizontal. Este enfoque ha resultado muy exitoso y considero que es viable en organizaciones de características similares a la nuestra.

Este estilo nos permite relacionarnos con todo el equipo de manera equitativa, equilibrada y democrática. Así, las decisiones y los objetivos no dependen únicamente de una sola persona, sino que se construyen de forma conjunta, impulsando el crecimiento de la compañía a través del trabajo colaborativo.

¿Cómo impulsa Mercator Bolivia la innovación dentro de sus procesos logísticos?

Como parte del Grupo Transmeridian, nos mantenemos a la vanguardia en materia tecnológica, evaluando permanentemente nuevas formas de innovar y crecer. El grupo ha desarrollado sistemas propios que han sido bien recibidos y destacan por su eficiencia.

Nosotros operamos bajo ese respaldo, adoptando e implementando cada herramienta que se crea desde el ámbito tecnológico. A medida que surge una plataforma o solución que optimiza nuestros procesos, la incorporamos de inmediato, asegurando una mejora continua en nuestros servicios.

¿Qué consejo le darías a otras mujeres jóvenes que desean forjarse un camino en sectores como la logística, comercio exterior o ejecución estratégica empresarial?

El objetivo más importante para cualquier mujer, como proyecto de vida, es no dejar de prepararse y perseverar en las metas que se propone. Considero fundamental mantener la constancia y no renunciar al desarrollo profesional, incluso cuando surgen circunstancias que invitan a hacer pausas.

Mi recomendación es continuar avanzando y capacitándose de manera permanente. La clave está en la formación diaria: nunca dejar de estudiar ni de aprender algo nuevo. Esa disciplina es esencial, especialmente para quienes desean consolidarse en sectores altamente competitivos.

¿Cuál dirías que ha sido tu mayor aprendizaje en tu carrera hasta ahora?

Considero que el mayor aprendizaje ha sido la transformación profunda que experimenté como persona para convertirme en la líder que soy hoy. El éxito no se alcanza únicamente a través del estudio constante o la capacitación, sino también mediante un cambio interior auténtico y consciente.

Esa evolución personal ha sido la mayor retribución a lo largo de estos años de trayectoria. Todo lo que he construido en este tiempo es invaluable. Agradezco cada oportunidad que se me presentó, porque contribuyó a formar a quien soy hoy, no solo en el ámbito profesional, sino también en lo personal, como mujer, madre y compañera de vida.

¿Qué mensaje le gustaría dejar sobre liderazgo y visión empresarial?

El liderazgo es servicio. Tengo un lema personal: “Servir con amabilidad”. Estoy convencida de que gran parte del éxito radica en la capacidad de entregarse genuinamente a los demás.

Dar de manera abierta lo que uno posee —conocimiento, empatía y vocación— marca la diferencia. Liderar no es imponer, sino acompañar, aportar y contribuir al crecimiento colectivo desde una actitud auténtica y generosa.